En un momento dado, cuando la plantilla técnica tiene uan cierta edad y ha acumulado un cierto progreso y experiencia, nos plantean la siguiente pregunta: "¿y ahora que?".
En cualquier empresa, la proyeccion profesional va intimamente ligada al desempeño actual de cada uno, pero en empresas pequeñas, esto no es tan sencillo de gestionar.
El procedimiento que ideamos se resumen en lo siguiente:
- hicimos una recopilación de las tareas que inicialmente cualquier técnico debería cumplir, algo que formara el sello de "Certificado de Empresa" que asegura que cualquier técnico de la misma, tiene ciertas capacidades.
- seguidamente, hicimos una recopilación de las tareas que dependiendo del camino profesional adecuado para cada persona, debería ir cumpliendo. En este aspecto destacaré un error del que adolece España: un técnico informático no necesita especialmeente tener que dejar de ser programador para dedicarse a tareas de gestión, y por ello, no debemos pensar en único camino. Un programador que lleve 15 años dedicado al desarrollo, tiene una experiencia que apreciamos y consideramos de alto valor.
- finalmente, nos reunimos con cada técnico para evaluar su posición, sus carencias, y plantearnos de manera conjunta un plan de accion para un año completo, bien con acciones de formacion - cursos, eventos, laboratorios, etc - , bien con propuestas de diversa índole, participar en blogs, en la comunidad, etc...
Como resultado, tenemos un compromiso tanto por parte de la empresa como por parte del técnico que orientará su carrera y dará un valor personal extra a la empresa.
Ahora bien, tenemos que que considerar los siguientes puntos ineludibles para que este proceso llegue a buen fin:
- Deberemos disponer de un presupuesto de formación y la firme intención de destinarlo a este fin, o bien, de acciones más creativas como puede ser formación interna o facilitar el tiempo para la autoformación. En cualquier caso, tiene ligado un coste.
- A la hora de asignar los siguientes proyectos a que se dedicará el técnico han de ir convergiendo según se vayan consiguiendo nuevos proyectos, de manera que tanto el técnico vea recompensado su esfuerzo y el departamento comercial, vaya creciendo en herramientas de venta.
Y ahora un consejo: mientras en tu empresa no seais capaces de aprovechar esta retroalimentación, asumiendo los requisitos, no plantees planes de carrera.
En las empresas pequeñas, no se pueden elegir los proyectos que se quieren atender, de manera que con el tiempo, uno de los dos requisitos, o ambos, rompen el equilibrio y llega la desmotivación.
martes, 28 de septiembre de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
CADA UNO SU PAPEL
Recientemente me he visto en la necesidad de "intentar remediar" una acción de un jefe que parece no tener claro que realmente lo es, y este hecho me ha hecho reflexionar.
¿Donde está el límite entre “es mi jefe”, y “tenemos una relación de amistad donde compartimos hobbies y actividades extra laborales”?
Es un límite que en estructuras antiguas era fácil de identificar, obvio para definir y simple de mantener; nunca ocurría el hecho de que un jefe, se llevara a sus empleados a comer a casa, de no ser que fuera una ocasión singular; nunca ocurría que un empleado se sintiera decepcionado porque el jefe se había ido a comer con algún compañero, porque cuando esto ocurría, significaba que o bien era un "pelota" o bien el jefe le iba a comunicar un ascenso...y la decepción podría ser profesional, pero nunca personal.
Pero estamos en la era de las habilidades directivas 2.0. En las nuevas estructuras profesionales, los jefes son personas accesibles, amigos con quienes compartes algo más que simplemente una serie de tareas agrupadas en un proyecto... de esta forma, mejoramos la comunicación, la confianza, la integración, el rendimiento...
Y aun así, corremos un riesgo importante, equivocar el papel que tiene cada uno en la sociedad empresarial en la que está integrado.
Un jefe, siempre será un jefe, con su cierta dosis de "aislamiento" porque al margen del trato cordial, sigue siendo quien toma las decisiones sobre el tiempo que dedicamos a cada tarea, cuales hacemos, si nos aplica una revisión salarial positiva o negativa, nos evalúa, etc...
Así que intentemos adentrarnos en la era de las nuevas habilidades directivas, sin olvidar que los compañeros de tu equipo, te ven como a su jefe, accesible y a quien se le puede hacer cualquier comentario, pero definitivamente tu jefe, y todas las decisiones y propuestas que tengas intención de llevar a cabo, deberán pasar por el rasero de "¿necesito que lo evalúen desde el punto de visto de empleado o de amigo?
Si la respuesta a tu pregunta es "como amigo", y eres su jefe, piénsatelo dos veces para no equivocar tu decisión de seguir adelante con tu propuesta.
¿Donde está el límite entre “es mi jefe”, y “tenemos una relación de amistad donde compartimos hobbies y actividades extra laborales”?
Es un límite que en estructuras antiguas era fácil de identificar, obvio para definir y simple de mantener; nunca ocurría el hecho de que un jefe, se llevara a sus empleados a comer a casa, de no ser que fuera una ocasión singular; nunca ocurría que un empleado se sintiera decepcionado porque el jefe se había ido a comer con algún compañero, porque cuando esto ocurría, significaba que o bien era un "pelota" o bien el jefe le iba a comunicar un ascenso...y la decepción podría ser profesional, pero nunca personal.
Pero estamos en la era de las habilidades directivas 2.0. En las nuevas estructuras profesionales, los jefes son personas accesibles, amigos con quienes compartes algo más que simplemente una serie de tareas agrupadas en un proyecto... de esta forma, mejoramos la comunicación, la confianza, la integración, el rendimiento...
Y aun así, corremos un riesgo importante, equivocar el papel que tiene cada uno en la sociedad empresarial en la que está integrado.
Un jefe, siempre será un jefe, con su cierta dosis de "aislamiento" porque al margen del trato cordial, sigue siendo quien toma las decisiones sobre el tiempo que dedicamos a cada tarea, cuales hacemos, si nos aplica una revisión salarial positiva o negativa, nos evalúa, etc...
Así que intentemos adentrarnos en la era de las nuevas habilidades directivas, sin olvidar que los compañeros de tu equipo, te ven como a su jefe, accesible y a quien se le puede hacer cualquier comentario, pero definitivamente tu jefe, y todas las decisiones y propuestas que tengas intención de llevar a cabo, deberán pasar por el rasero de "¿necesito que lo evalúen desde el punto de visto de empleado o de amigo?
Si la respuesta a tu pregunta es "como amigo", y eres su jefe, piénsatelo dos veces para no equivocar tu decisión de seguir adelante con tu propuesta.
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